Bulimia, ¿Qué es? Causas, Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento Reviewed by Momizat on . (Una aclaración, en éste artículo he querido hablar de la persona bulímica, por eso la nombro “la”, no porque sean solo mujeres quienes la padecen a ésta enferm (Una aclaración, en éste artículo he querido hablar de la persona bulímica, por eso la nombro “la”, no porque sean solo mujeres quienes la padecen a ésta enferm Rating: 0
Estas en: Home » Articulos » Bulimia, ¿Qué es? Causas, Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

Bulimia, ¿Qué es? Causas, Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

bulimia4(Una aclaración, en éste artículo he querido hablar de la persona bulímica, por eso la nombro “la”, no porque sean solo mujeres quienes la padecen a ésta enfermedad, pues también hay hombres bulímicos).

Quien sufre de BULIMIA siente una mezcla de sentimientos y emociones producidas por sentirse incapaz de dejar de comer y en forma abundante, come en demasía, siente un fuerte impulso que la lleva a comer así, y sobre el cual no puede sobreponerse.

Tras esta comilona, ésta gran ingesta son las sensaciones de vergüenza, culpa las que se apoderan de ella llevándola consecuentemente a esto a sostener una dieta de ayuno, ayudada nos pocas veces con el uso de purgantes/laxantes, diuréticos, provocación del vómito y también ejercicio sistemático y excesivo. Todo ello intercalado con los atracones, entonces cuando come en exceso siente que está gorda y se ayuda con todas las armas posibles a realizar todo aquello de lo que cree disponer para así bajar el peso que ha aumentado por el comer en exceso.

Es notable pero el bulímico/a cuando come, es decir la gran ingesta a la que se llama atracón/comilona, puede llegar a comer tanto como cifras enormes de hasta 40.000 calorías dicen los expertos. Pues el apetito que sienten es voraz, así se explica que coman tanto, luego sigue la dieta y el ayuno estricto con todo lo demás que describimos previamente.

Generalmente son mujeres las bulímicas, aunque los suele haber varones. Son personas que tienen sobre su figura y peso una especial atención.

En la persona bulímica, en el atracón o comilona, se unen en el mismo acto el descontrol y el apetito voraz, pues la bulímica no siente placer cuando come lo que siente es necesidad de comer. Es precisamente éste comer en exceso y devorar tanto en tan poco tiempo, lo que la diferencia del otro flagelo dentro de los trastornos alimentarios que es la anorexia.

Aquí he querido poner a consideración ésta desde la perspectiva psicosomática

“En la Tabla I modelo conceptual y comprensivo para los TAC desde la perspectiva del funcionamiento psicosomático. Para la presencia de TCA se precisan unos factores predisponentes de tipo individual (p.e. factores constitucionales, TOC, rasgos esquizoides de la personalidad, y la historia precedente de maltrato físico y/o abuso sexual en la infancia); factores familiares, sobre todo en la resolución de los conflictos relacionales y los factores culturales, entre los que destacan la preocupación excesiva actual por la delgadez, sobre todo en el seno del cambio actual de roles de la mujer en la cultura occidental”

(FUENTE: PSIQUIATRIA.COM. 2001; 5(4) J. L. Pedreira Massa”

Causas:
Cuando se habla de las causas, siempre se debe tener en cuenta que no cualquier persona puede desarrollar éste trastorno alimentario, sino que se dan en ésta diversos elementos o factores que intervienen y que pueden clasificarse como biológicos, psicológicos y sociales. Éstos al afectar en forma conjunta a la persona la llevan a tener una imagen distorsionada de su cuerpo, al igual que en la anorexia, muchas veces la persona bulímica se ve a sí misma (distorsión de la visión desde la imagen psíquica que tiene de sí misma) gorda, y su peso suele ser normal, y muchas veces menor al normal para su talla y alto, pero no es lo que ésta persona percibe de sí misma, por eso es que en muchos casos de bulimia, haciendo una historia de cómo comienza en la enferma, se pueden encontrar en muchas de estas personas una larga historia de dietas aunque éstas no han sido seguidas por prescripción del nutricionista o médico.

Se produce en el enfermo de bulimia una consecuencia a su dieta extrema y autoimpuesta que es la gran ansiedad que se produce por la misma, por el hambre que siente y que únicamente puede ser calmada por esa ingesta excesiva también, es decir pasa del hambre y ayuno excesivo y sin límites, a la comilona excesiva y sin límites (come compulsivamente y sin parar)para continuar con su período de culpa y/o vergüenza, el sentirse “chancha” ”cerda” ”gorda” para pasar a producir aquí el vómito/purga, más ejercicio excesivo, etc.

Es decir que por el horizonte tanto físico, psíquico de ésta persona solo está como factor condicionante y determinante su físico, y la no aceptación del mismo.

Se encuentra en éstos enfermos que muchas veces lo que desencadena esa excesiva atención a su físico suele estar relacionado con su entorno, familias disfuncionales, un divorcio de los padres, muerte de algún familiar querido, suele haber una historia de abusos, historia de obesidad que ha desencadenado en muerte o enfermedad como diabetes en algún familiar (padre o madre), y por supuesto que la propia personalidad como así también la poca autoestima, aunque también lo cultural, los medios de difusión (TV, etc.), lo social, etc.

Pero no es posible hablar de alguna posible vulnerabilidad en lo biológico que sea parte o factor determinante para que se manifieste ésta enfermedad.

Síntomas:
Son la excesiva ingesta de alimentos, seguido de purgas/laxantes y/o diuréticos y de vómitos autoprovocados.

Siempre la persona bulímica trata de ocultar a sus familiares, a su entorno tanto los vómitos, como su preocupación por su figura. Esto es determinante a la hora de hacer el diagnóstico de la enfermedad, pues como come excesivamente no se da el extremo adelgazamiento que sufre la persona anoréxica, suele no mostrarse tan delgado su cuerpo.

Durante una semana se producen al menos dos episodios atracón/vómito.

También es notable la excesiva forma en que practica deporte con la finalidad de eliminar las calorías en exceso ingeridas.

Para quien es conocedor de la psiquis de la persona, es detectable su baja estima en relación a la apreciación que tiene de su cuerpo. Es decir la persona bulímica y también como consecuencia de ésta alternancia entre la alimentación excesiva y la dieta o ayuno también excesivos, en los que incide gravemente la afectación sobre lo orgánico que producen en la química la magnitud de laxantes y/diuréticos que consume, hacen que haya un aumento significativo de la ansiedad, es decir de lo emocional en donde no pocas veces vemos a quien padece de bulimia manifestando angustia, llanto, poca tolerancia a la frustración, y como se ve siempre gorda, no acepta su cuerpo, y lo rechaza también en consecuencia y proyectando esto siente que los demás lo rechazan y cuando se angustia, siente deseos de comer, lo hace compulsivamente y así continua indefinidamente ese círculo vicioso del que sola no puede salir, sino con la asistencia de un equipo interdisciplinario en el cual siempre debe haber médico generalista, psiquiatra, nutricionista, psicólogo, trabajador social, enfermero, etc., pues al llegar la enfermedad a tal extremo en el paciente, es necesario modificar en éste la conducta compulsiva que tiene al comer, pero previamente es lo orgánico tan dañado, el cuerpo, lo que debe ser tratado por los profesionales hasta que se pueda tratar lo psicológico, es decir los factores predisponentes (individuales, familiares, culturales) que la llevaron a poder tener ésta enfermedad.

Una característica particularmente significativa es que la persona bulímica no siente placer al comer, sino que siente la intensa y compulsiva necesidad de comer, que es voraz, pero no importa qué es lo que come, con tal de sentir que sacia su apetito. Puede darse cuenta de que come en forma excesiva y abundante, por lo que gusta de comer sola, siendo todo lo relacionado a comida su único interés, dejando de lado todo lo social,

Al sentir vergüenza y culpa por todo el modo y la cantidad que come, se aísla y no encuentra nada de positivo o agradable a la hora de comer con otros, hecho que en la medida de lo posible evita.

Cuando se acude al médico, este en cuanto a síntomas puede detectar: debilidad general del cuerpo, dolor de cabeza, debido y como consecuencia del vómito a veces hay hinchazón de los músculos del rostro (por efecto de aumento de las glándulas salivales y parótidas), el facultativo encuentra también otros signos consecuencia del vómito como problemas en dientes y encías, también manifiesta mareos, hay alteración del ciclo menstrual, y si bien no hay una delgadez extrema como en la anorexia, sí hay fluctuaciones en el peso que son evidentes.

En cuanto al corazón muchas arritmias producidas por la bulimia pueden terminar en infartos, hay deshidratación, por frecuencia de uso de laxantes hay colon irritable y megacolon, reflujo gastrointestinal producto del vómico autoprovocado, puede haber perforación esofágica, hay pérdida de masa ósea, y varios otros síntomas más.

Diagnóstico:
En cuanto a su diagnóstico es muy posible que hasta que un especialista de la salud mental pueda encontrar como significativo la patológica distorsión que tiene entre su cuerpo real, y su cuerpo deseado y la relación particular que tiene con la comida consecuencia de ésta distorsión, es muy común que la enfermedad no sea detectada por los médicos sino hasta que la enfermedad ha avanzado considerablemente y los síntomas son arto evidentes como para que el enfermo deba aceptar ésta realidad, negada anteriormente en forma sistemática.

Por eso es que una consulta con el psiquiatra o con el psicólogo hace evidente la enfermedad, aquí por más que mienta o niegue el especialista tiene suficientes modos de llegar a la verdad y a ésta verdad que para éste paciente es una enfermedad, que debe ser sí o si tratada pues puede llevar a la muerte.

Tratamiento:
Una vez detectada y diagnosticada la enfermedad, son los distintos especialistas quienes someterán al enfermo a distintas pruebas para comprobar el daño que ya se ha producido en su cuerpo, para luego tratarlo y recién ahí se comienza una vez que la persona está estabilizada físicamente a proporcionársele una psicoterapia tanto psicológica como psiquiátrica (medicamentos) con el fin de que se corrijan en ésta persona

tanto los trastornos alimenticios en sí como los de la psiquis de esa persona.

Según la gravedad que manifiesta el avance de la enfermedad, suele internarse al enfermo de bulimia un tiempo, pero ha veces esto no es necesario y se hace un tratamiento ambulatorio. Se debe evitar con éste que se repitan los vómitos, y tratar todos aquellos órganos que han sido afectados, paralelamente se brinda una dieta equilibrada y la obligatoriedad de cumplirla. Esto por el lado de lo físico, pero también es necesario que la persona se recupere psíquicamente por lo que el tratamiento psicológico debe ser aplicado. Es de hacer notar que si bien se logra la cura de la bulimia, no siempre ésta se alcanza y también debido a que la alteración de la aparición de la enfermedad, el retroceso de la misma, la aparente cura a veces, su cronicidad y el consecuente daño que se produce en los distintos órganos afectados del enfermo hacen que en no pocas ocasiones la bulimia termine en la muerte de quien la padece, siendo mayor en porcentaje al número de muertes ocasionados por la anorexia.

Como ya dijéramos en otro artículo ésta enfermedad es sufrida mayormente por mujeres que por varones, se presenta generalmente en la cercanía de la segunda década de vida y es más común en quienes han puesto en práctica un mayor número de dietas en su vida. Pudiéndose dar en cuanto a si es utilizada la purga o no en de Tipo Purgativo (vómitos y otros métodos) y de Tipo no Purgativo (hace ayuno o ejercicio físico, pero no vómitos, diuréticos, ni laxantes).

Hay una incidencia significativa entre depresión y bulimia, hay muchos enfermos bulímicas también depresivos.

También además de la depresión es común encontrar que la persona enferma de bulimia también tiene baja autoestima, y por ende la incidencia que tiene el particular interés que despierta en ellos el ser aceptado o no en lo social, pues es de gran importancia para ellos el ser aprobados/aceptados socialmente, cuando sienten que esto no es así tienden a manifestarlo en conductas impulsivas y compulsivas hacia la comida, hacia la excesiva ingesta. Siendo su carácter y temperamento bastante fluctuante, e inestable como así también hay una baja tolerancia a la frustración, todos estos elementos contribuyen junto con la tendencia depresiva como caldo de cultivo para que se presente la conducta bulímica, es decir el trastorno alimentario propiamente dicho motivado precisamente por éstos características personales y también familiares que influyen en el enfermo.

Es sumamente importante comprender que en cuanto a las causas de la bulimia, al igual que para la anorexia y otros de los Trastornos Alimentarios, nunca hay una causa para que ésta enfermedad se produzca. Éstas son múltiples y a la hora de hacer un diagnóstico, detección y seguimiento son muy difíciles de valorar. Pero ellas sin duda alguna tienen su génesis o caldo de cultivo en factores tanto en lo individual, como en lo familiar, en lo social como en lo cultural también. El tener en cuenta esto nos va a servir a la hora de asistir a quien padece ésta enfermedad, a la hora de la psicoterapia y demás tratamientos que se le deben proporcionar al enfermo.

Como decía previamente en los trastornos alimentarios siempre el tratamiento tiene dos fases, en la primera lo fundamental es la recuperación del peso y la estabilidad de todos los órganos comprometidos y esto se logra con una alimentación controlada por los profesionales médicos y nutricionistas.

Cuando el paciente va recuperando fuerzas y peso también los aspectos psicológicos van mejorando, y fundamentalmente me estoy refiriendo al concepto corporal, a la imagen corporal, como así también va modificándose su obsesión por su figura y peso, o al menos va permitiendo que se le diga y ésta aceptando que su apreciación sobre su peso es de naturaleza obsesiva y enferma, va pudiendo aceptar y por ende modificar intrapsíquicamente ese concepto. Luego comienza el proceso dentro de la psicoterapia de cognitivamente trabajar con sus pensamientos, ideas, valores o desvalores sobre sí mismo, se trabaja sobre sus conductas y poco a poco la persona va tomando sobre su cuerpo una dimensión diferente, va aceptándose a sí mismo, debiéndose trabajar indudablemente sobre su estima, sobre sus reales necesidades. Va aceptando su cuerpo, aprendiéndolo a amar, aprendiendo a levantar su autoestima y por ende consecuentemente a disminuir las exigencias que se hace hacia sí mismo, aprendiendo a valorarse, y a tomar como bueno y posible lo que es posible para sí mismo, pero no aquello que siente le exige el entorno sea cual sea, al cual anteriormente le ha dado demasiado valor, en detrimento de su propio autovalor.

Bibliografía American Psychiatric Association (1994): DSM-IV. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales.Barcelona: Masson, 1995

Crispo R, Figueroa E, Guelar D (1994). Trastornos del Comer. Barcelona: Herder.

Rodin,J (1992).Las trampas del cuerpo. Cómo dejar de preocuparse por la propia apariencia física. Barcelona: Paidós.

Turón, V (1997). Trastornos de la alimentación: anorexia nerviosa, bulimia y obesidad. Barcelona: Masson

Scroll to top
aluscreativos.com.ar