Paruresis, Síndrome de Vejiga Tímida. Reviewed by Momizat on . Fobia a Orinar, Vejiga vergonzosa, Timidez Vesical o Urofobia. La Paruresis es una no muy rara fobia.  Considerada también como fobia social. Afecta tanto a hom Fobia a Orinar, Vejiga vergonzosa, Timidez Vesical o Urofobia. La Paruresis es una no muy rara fobia.  Considerada también como fobia social. Afecta tanto a hom Rating: 0
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Paruresis, Síndrome de Vejiga Tímida.

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La Paruresis es una no muy rara fobia.  Considerada también como fobia social. Afecta tanto a hombres como a mujeres y se trata del temor irracional a orinar y a evacuar en baños públicos.  En cuanto a número aparentemente hay más varones que mujeres que la padecen, y posiblemente por las características de los baños del viejo mundo, comparados con los nuestros (argentina), es más común la patología en Europa y América del Norte que en América Latina.

Aunque son muchos los jóvenes que ven casi imposibilitadas un sinnúmero de actividades porque ésta patología les lleva a poder moverse en cercanías del baño en el que sienten que pueden evacuar (su casa o lugar en el que se sienten confiados y sin dificultad para orinar).  Se trata con psicoterapia, y así la persona luego de superar ésta patología puede vivir una vida totalmente normal.

Quien sufre de Paruresis generalmente no cuenta lo que le ocurre, ni siquiera a los más allegados, es decir a sus familiares, salvo honrosas excepciones.  Sufre en silencio y soledad su problemática y se va confinando en su vida, permitiéndose desarrollar su actividad siempre considerando que ésta no le exija asistir a lugares más alejados que los que le permita su problemática; y en esto cuando sale de su casa hace un itinerario relacionado con los lugares cómodos y que le generan confianza para permitirse evacuar sus esfínteres.  Por ello es que recorre cortas distancias;  se limita de perfeccionarse en otros países o provincias, y también se restringe en cuanto al tiempo que va a permanecer en lugares que no sean de su confianza y que por ello le impidan evacuar.

Carlos tiene 25 años, está a punto de recibirse en la universidad.  Toda su carrera se vio limitada y circunscripta a la posibilidad de volver a su casa a utilizar su baño, de modo que cuando sus compañeros y amigos continuaban en jornada completa o anexa o luego de estar en la Institución se juntaban en otro lugar, siempre debió volver a su casa y luego reunirse o poner excusas que le permitieran no asistir a lo acordado por el grupo.  Mario tiene 32 años, es profesional, residente en un país de Centro América y ha visto hasta ahora frustradas sus ambiciones de residir en Norte América para trabajar y por ende a se ha visto forzado a rechazar propuestas debido a la Paruresis que padece.

En el modo en que se presenta en cuanto a la gravedad las hay de varios tales como dificultad de orinar en un orinal muy expuesto, o de hacerlo cuando está fuera de casa e incluso si en casa hay personas que no son de su confianza y siempre por la presuposición y el temor a ser escuchados por el ruido(o la falta de ruido ya que dan por hecho que no orinarán y este silencio será notado por quien está cerca).  A veces se les dificulta cuando hay personas que le están esperando, en otras situaciones cuando hay muchas personas presentes en el baño.  En otras personas suele ocurrirles que se le produce la fobia cuando hay pocas personas y es el temor de ser escuchado el sonido.  A veces no se produce la fobia si éste baño tiene intimidad (paredes) y no es visto por los demás, o no se supone escuchado/y o visto por quienes están dentro del baño.

Hasta aquí lo que condiciona desde lo externo y dispara la inhibición.  Pero desde lo interno o subjetivo del individuo que la padece está determinado por el temor(miedo) y por la vergüenza: éstos sentimientos o emociones son los que le llevan al parurético a no contar lo que les ocurre, a sufrir en silencio y a buscar información en soledad hasta que se deciden a hacer psicoterapia pues han comprendido que lo que les ocurre no es un impedimento orgánico ya que su imposibilidad está circunscripta a determinados lugares y situaciones, pero que en otras ocasiones en que lo previo no se presenta no tienen dificultad para la micción. Ésta dificultad persistente les influye en su autoestima, en sentirse “menos viriles” en que sienten que si lo cuentan serán tildados de “locos”, y guardan lo que les ocurre bajo 7 llaves no diciéndoselo a prácticamente ninguna persona, con honrosas excepciones.

Debido a la manera en que la Paruresis condiciona a quien la padece, es sumamente importante que se trate pues ésta limitación le lleva a circunscribir su vida y todo aspecto de la misma, ya sea no alejándose sino un radio muy limitado de su vivienda, o lugares en los que se siente cómodo, y además impidiéndole de ésta manera vivir una vida plena, en todos los ámbitos de la misma, tanto en lo familiar, social, profesional; ya que desde lo físico se limita en la cantidad de líquidos que ingiere si no está cerca de su baño, esto le trae problemas físicos tales como infecciones urinarias.  En lo social también se limita al rechazar invitaciones, asistir a eventos, etc.  En lo profesional como ya dije no considera posibles los alejamientos de su domicilio de modo que rechaza toda posibilidad dentro de su profesión que le lleve a alejarse de sus lugares conocidos, tales como otra ciudad, otro país.

Hasta aquí una breve descripción de lo que es la Paruresis.  En cuanto al origen o causa y al tratamiento y pronóstico puedo decir que depende de cada paciente.  Suele ocurrir que la Paruresis tiene como génesis o causa alguna situación concreta en la cual el acto de la micción se vio acompañado con alguna situación traumática, ya sea que fue ridiculizado en un acto concreto de orinar, ya sea que lo asocia con una vivencia traumática al acto de orinar.  A veces suele ocurrir que trabajando terapéuticamente se llega a “dar cuenta” de que ésta limitación comenzó como un modo de “controlar” a sus mayores significativos y en un momento de la vida muy alejado de lo que incidió en su psiquis originariamente para luego desencadenar éste proceso psicosomático.

En fin las causas de la Paruresis son muchas, a cada parurético seguramente corresponde una distinta, pero lo que hay que considerar fundamentalmente es que la causa puede aparecer o no durante el proceso terapéutico.  Lo importante es que sea revertida la patología y la persona pueda vivir una vida plena en todos los ámbitos y no estar condicionado por su problemática a circunscribir su vida a un pequeño radio de distancia de sus lugares de confianza.

El tratamiento resulta, no todas las modalidades terapéuticas ofrecen el mismo resultado en cuanto a éxito en la reversión total de la patología, o en cuanto al tiempo necesario para la cura.  La terapia cognitivo conductual funciona muy bien y si se la acompaña con la hipnosis clínica/terapéutica mucho mejor.  De modo que el pronóstico es positivo si se trata como dije previamente.

Lic.Cristina Heinzmann
Psicóloga-Terapeuta
Centro Psicológico Compartir
Psicoterapia en Línea
www.centrocompartir.org

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