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Quien Sufre de “TOC” Puede Superar su Patología con el Tratamiento Psicoterapéutico Adecuado

toc4Lo que la Hipnosis Terapéutica le brinda a quienes sufre de éste mal.

Hablemos de qué es el TOC
Las obsesiones son pensamientos que sistemáticamente se manifiestan, y persisten sin que la persona pueda hacer nada para evitarlos, y es precisamente como modo de ponerle fin que aparecen los rituales, que vendrían a calmar la ansiedad y el sufrimiento que éstos pensamientos recurrentes al presentarse producen en la persona, ésta ansiedad se mitiga, se calma con el ritual; pero luego de éste aparece otra vez el pensamiento obsesivo, nuevamente el ritual y así en forma sistemática, e infinita….ÉSTE ES EL SUFRIMIENTO DE QUIEN PADECE DE TOC

Quien sufre de TOC es alguien que padece de un trastorno de ansiedad. El TOC se puede manifestar con obsesiones, y acompañadas éstas de rituales o no (obsesiones y compulsiones).

Tanto las obsesiones como los rituales producen en éstos enfermos un condicionamiento en su vida, toda vez que sus pensamientos están orientados “atrapados” dirigidos y condicionados a ese estímulo” que es el que “dirige” captando la atención del paciente TOC, y éste no es libre de alejar su pensamiento, del mismo, sino que todos sus pensamientos y luego las acciones determinadas por éstos, se verán orientadas la respuesta al contenido de éstos pensamientos, y luego a ceder a la intensa tensión que como resultado de ese ritual consecuente, deberá realizarse para dejar de sentir el impulso intenso que es precisamente el que da vida al ritual, para una vez realizado “actuado” éste, volver nuevamente a ese mismo proceso que no acaba, sino que cada vez se hace más continuo, sistemático, reiterado y no le permite a quien sufre de TOC, vivir su vida, pensar lo que desea, enfocar su atención en aquello que quisiera, sino que todo gira en los procesos del pensamiento que tienen nacimiento y “final?” en la reiteración interminable de los rituales.

Tanto obsesiones del pensamiento como rituales condicionan y determinan su vida y tanto que muchas veces las personas que sufren de TOC tienen otras patologías como resultado de éstas tales como depresión, diversos tipos de fobias tales como fobia social, claustrofobia, agorafobia, etc., sumados a otros inconvenientes que pueden resumirse en la imposibilidad de desarrollar una vida “normal” en el ámbito que sea considerado, tanto en el social, como en el laboral, en el nivel de la formación, etc. Ya he hablado anteriormente de Paola, una paciente que al venir al consultorio tenía 24 años, había pasado desde los 17 años por in numerables profesionales de la salud, tanto de la salud mental como médicos y especialistas también neurólogos, que no pudieron ayudarle a “terminar” como ella decía con esos intrusos de su pensamientos, que habían “tomado su vida” de tal manera así ella lo sentía que la frase que pronunció en respuesta a mi pregunta de por qué venía a verme, dijo – “vengo porque quiero tener una vida propia”-.

Cuando comienza el TOC?
Generalmente en la adolescencia, aunque no pocos pacientes me han referido historias y narrado conductas infantiles que me hicieron presumir de que ya desde la infancia, y en un paciente varón que cuando acude a la consulta tiene 40 años, en estado de hipnosis pudo recordar momentos en que no podía dejar su habitación sin tener “todos mis juguetes alineados, y por categorías en primer lugar, luego fue por tamaños y más tarde por colores…” de modo que le resultaba muy difícil dejar ese espacio para salir a jugar, y no lo hacía en momento en que cree haber tenido 7 u 8 años; y si lo hacía era por exigencia de sus padres, pero éstos pensamientos que le mostraban que “debía volver a seguir con la rigurosa sistematicidad de sus juguetes, no le permitía jugar con libertad con sus amiguitos, de modo que su “tensión” se liberaba, cuando podía nuevamente volver a su habitación y continuar con el “orden y calificación” de sus juguetes…

Cuando adulto esto le seguía pasando con lo que llamara su atención y mientras manejaba su coche o viajaba de alguna manera, siempre sus pensamientos estaban tras algo que le permitiera anticipar las letras de las chapas patentes y los números de las mismas, tratando luego de hacer un orden según la lectura que éstos datos le permitieran…

En fin, siempre para el paciente TOC ES DIFÍCIL LA VIDA, es difícil en el sentido de “la normalidad” a la que cualquier otra persona que no padezca TOC puede acceder; es decir altera todo en la vida de esa persona; si es en el plano de los afectos, la altera, en el plano de la educación, también, en lo profesional, también; en la vida de relación, también.Por ello es que es importante tener presente cuando ya sea un niño, un adolescente o un adulto manifiestan de alguna manera éste sufrimiento; por sobre todo en niños y en adolescentes es importantísimo que quienes tienen en su responsabilidad velar por el bienestar de éste niño o joven, lo hagan pensando, no que “debe dejar de hacer o de manifestar éstas conductas que son evidentemente alteraciones, y que se manifiestan de distintas maneras, pero quien es el adulto lo que hace es “observar” “ver” ésta manifestación que pone en evidencia a quien sufre de éste trastorno de ansiedad; pero también debe tener en cuenta que es alguien que sufre, que debe ser ayudado, y por sobre todas las cosas que es alguien que “sin ayuda PROFESIONAL” no puede dejar de manifestar éstas conductas y manifestaciones que son evidentemente diferentes a los demás niños o jóvenes con quienes se lo compara pero que además no puede por la “sola voluntad” dejar de manifestar éstas conductas y/o rituales TOC.

Los pensamientos TOC tienen infinidad de formas de manifestarse. Son muy comunes los pensamientos y rituales que tienen que ver con la limpieza, los de contenido sexual, los religiosos, etc. Aunque no necesariamente son éstos los más comunes, porque cada persona es diferente, y es su historia de vida muy condicionante en cuanto al modo y la forma en que éste trastorno se va a presentar.

Lo que sí es común a todos quienes padecen de ésta enfermedad es su sufrimiento y la creencia subjetiva de que no van a poder “nunca” superarla, toda vez que sí se han ocupado de buscar ayuda, pero ésta al no se la idónea, no les ha permitido llegar a “buen puerto” toda vez que generalmente han sido medicados, y una vez dejada la medicación, éstos síntomas TOC vuelven a presentarse, con la consecuente frustración y normal deterioro que con el avance de la edad en la persona produce éstos síntomas, ya dije previamente que la depresión y también las ideas suicidas, como así también intentos de suicidio son comunes lamentablemente en quien padece de TOC.

De Qué manera “actúa” la hipnosis terapéutica en el Paciente TOC?
En primer lugar me voy a detener en lo más significativo para quien sufre de TOC cuando está haciendo el tratamiento, lo más significativo para sí es “darse cuenta que PUEDE TENER EL CONTROL” de sus pensamientos, y también de los rituales.

Es decir, durante el proceso psicoterapéutico con la aplicación del MétodoHeinzmann de Hipnosis Terapéutica la persona comienza desde el inicio a disminuir la ansiedad, a aprender a detener el proceso patológico de la reiteración sistemática del pensamiento toc, y consecuentemente también a inhibir el ritual, aprendiendo a disminuir los niveles de ansiedad que forman y dan vida a la “compulsión” o fuerte “tensión” ansiógena, que le lleva a “actuar, vivenciando” el ritual.

Éste es el momento en que el o la paciente siente desde su interior más profundo, que la “solución” la “cura” es posible.

A partir de éste momento, se continúa el proceso psicoterapéutico hasta hacer que éstos síntomas definitivamente dejen de estar, de producirse, como así también los rituales.  La persona aquí comienza a “recuperar su vida”, a dejar esa energía que antes le “tomaba” la patología TOC, en acciones, vivencias, proyecciones, planes, etc., para su vida, para su futuro y comienza a andar un camino existencial que le permite hacer y experimentar su vida, como nunca durante la enfermedad pudo, y ni siquiera recuerda o sólo con muy pocos recuerdos de momentos en que pudo hacer y vivir su vida del modo deseado y sin la presencia de éstos “intrusos” de su pensamiento y de su acción, que no hicieron otra cosa que alejarle como persona de todo aquello que quería vivir y no podía.Caracteriza a éste trastorno de ansiedad es y por el modo en que se manifiesta, que afecta a todo en su vida tanto en lo rutinario, en lo social, en lo laboral, en lo formativo, en todo tipo de  interrelaciones, etc.En cuanto a la diferencia si la hay entre quienes la padecen en mayor número si son varones o mujeres, no he notado diferencias de género, porque tanto hombres como  mujeres se han presentado padeciendo de éste mal.

Pudiendo rastrearse su comienzo ya en la infancia, aunque es en la adolescencia y en  juventud en que se manifiesta ya como un cuadro, como un trastorno, en que la persona “se da cuenta” de que algo diferente, distinto le está pasando, discrimina que no es “normal” lo que le pasa, generalmente se asusta, y comienza a sentirse diferente ante lo cual muchas veces se aparta, se aísla de los grupos, “buscando” fundamentalmente no ser “descubierto” en esto que le ocurre, ya que muy comúnmente cree y teme, que éste ser diferente tiene que ver con una enfermedad mental.

Recuerdo ahora a María Elena, que habiendo parido a su segunda hija, ni bien llega a la casa con la bebita de escasos días, se puso a cocinar el alimento para su familia, y en momentos en que saca un cuchillo para cortar la carne que se disponía a colocar en la olla, comienzan a invadirla pensamientos que la aterrorizan, que estaban relacionados con ideas reiteradas de que con ese cuchillo iba a cortar por pedazos a su niñita y la iba a cocinar.
Dejó de hacer su tarea, se sintió descompuesta, pero los pensamientos una y otra vez se repetían.

Inmediatamente fue al médico, le narró lo que le ocurría y éste tranquilizándola le dijo que descansara, le dio unas vitaminas y le sugirió que el trabajo de parto la había debilitado, que se tomara unos días de descanso también en su casa, que nada hiciera salvo cuidar a su niñita.

Cuando volvió a su casa, nuevamente le asaltaron los pensamientos que la aterrorizaban, no entendía por qué, si sus hijas eran lo más preciado, amaba a sus niñas, a su esposo…no sabía porqué pensaba esto.

Aquella tarde durmió y estando todavía en su cama, se le ocurrió que para dejar de pensar esto, debía sacar de su casa todos los cuchillos, y así lo hizo (ritual).

Al otro día, su pensamiento estuvo ocupado en buscar la manera de idearse la forma y el tipo de  comida que no le llevara como exigencia la presencia de ese utensilio tan necesario pero que ni siquiera podía pensar la palabra que daba luego vida a la imagen del objeto (cuchillo) y luego a todas las horribles ideaciones que le mostraban cómo cortaba a su niñita…..( resulta fácil imaginarnos cómo de intenso era su sufrimiento).

Por más que intentó frenar su pensamiento no pudo, de modo que hubo de sacar de la casa todo objeto que tuviera punta, y luego siguieron los objetos duros que podían ser transformados en objetos punzantes y por ende en armas que dañaran a su hijita.
Así pasaron los días, ya no comía, sólo lloraba y no encontraba con la ayuda de su médico mejora, es decir dejar de pensar en dañar a su niña, y consecuentemente sacar de su casa todo objeto que pudiera utilizar para ello.  Se sentía una criminal, y no podía dejar de llorar por ello.

Fue en la próxima visita a su médico, a la que fue llevada por su esposo otra vez durante la misma semana, que éste la derivó para mi consulta.

Toda persona padeciente de TOC, si asiste a tratamiento psicoterapéutico y persiste en éste, podrá superar la patología.
Si persiste en el tratamiento, si hace el tiempo que sea necesario la psicoterapia, le será posible vivir sin toc.
Con mis años de experiencia clínica con la aplicación dentro de la terapia psicológica de la Hipnosis Terapéutica, ya he formado mi propio método de trabajo. Mi método de trabajo me permite saber que para el tratamiento y la cura del TOC hacen falta distintas técnicas.  Aplicadas éstas junto a la técnica de la hipnosis, durante el proceso hipnótico.

Siempre y esto es porque a veces me preguntan si es posible que cualquier persona, ya sin ser profesional de la salud mental y que conoce de la aplicación de las técnicas hipnóticas puede ayudar al paciente Toc a superar su patología y mi respuesta SIEMPRE ES NO, NO PUEDE, porque para ayudar al paciente toc o para cualquier otra enfermedad cuya génesis es la psiquis, para cualquier trastorno mental, es absolutamente imprescindible saber, conocer del proceso psíquico, y sólo alguien que está formado, ya sea psicólogo o psiquiatra podrán porque conocen de los mecanismos psíquicos ayudar a quien que está sufriendo un trastorno de éste orden.

La Hipnosis Terapéutica no es un efecto sugestivo, solamente, la sugestión está en su esencia, pero al aplicarla a la salud se lo hace en acompañamiento de las técnicas psicoterapéuticas que son las que en ese estado alcanzado de la hipnosis, su aplicación es mucho más efectiva que si se lo hiciera sin la presencia de ésta.

Como así tampoco la persona se duerme durante la sesión de hipnosis sino que alcanza una concentración enfocada o una supra concentración, teniendo total contacto con cada uno de los sentidos y de las emociones, así como de la memoria; pudiendo acudir a cada uno de éstos en el momento deseado durante la sesión, con la avezada orientación y guía del profesional que le lleva en primer lugar a alcanzar éste estado y luego a realizar los procesos psicoterapéuticos que son los que le permitirán superar AL TOC O A CUALQUEIR OTRA PROBLEMÁTICA O PATOLOGÍA POR LA CUAL SE ESTÁ HACIENDO USO DE ÉSTAS HERRAMIENTAS.

El padeciente DE TOC debe saber que el proceso psicoterapéutico  es un camino lento, lleno de obstáculos, dificultades, que no será tan rápido como quisiera pero que será el único recurso que le permita librarse de éste mal, que tanto le hace sufrir, y una vez logrado esto podrá lograr vivir una vida plena, tomando el timón de ésta y hacerla como cualquier otro mortal que viva su vida sin otras dificultades que las que el diario vivir le presenten.

Camino que únicamente él o ella pueden transitar y en la compañía del profesional que le brinde su conocimiento y experiencia para ayudarle a superar la patología que tanto le hace sufrir.
La ayuda es posible, la superación del TOC es posible, sólo quien la padece debe buscar a quien idóneamente le permitirá superar al TOC y vivir una vida plena.

Lic. Cristina Heinzmann
Psicóloga – Psicoterapeuta – Hipnólogo Clínico
DIRECTORA Centro Psicológico Compartir
CREADORA MétodoHeinzmann de HIPNOSIS Terapéutica (clínica)
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